"(...) Aquella mañana nuevamente me levante; toda la rutina de siempre estaba por comenzar de nuevo. La noche anterior no había llorado como siempre simplemente había decidido que todo iba a ser diferente, que iba a sonreír antes de dormir.
Sabia que todo había vuelto a aparecer cuando mire hacia la ventana que me mostraba la costa del mar que nunca hubo ahí, era casi ridículo el hecho de pensar que yo había cambiado gracias a esa guitarra. Aquella que solía tocar cada día de las vacaciones en la puerta de mi casa esperando algún día ser profesional.
Podía sentir como las olas inexistentes tocaban la arena que suavemente se metía en tus pies mientras caminabas entre tus pensamientos por ahí, pensando en que aquella mañana era una de las mas tristes a pesar de todo lo que habías hecho porque no lo fuera (...)"